Endodoncia en Sant Mateu
Salvar el diente antes que perderlo
Cuándo necesitas una endodoncia en Sant Mateu
El dolor que no se pasa solo
Dentro de cada diente hay un tejido blando llamado pulpa, formado por nervios y vasos sanguíneos. Cuando una caries avanza lo suficiente, cuando la pieza sufre un golpe o cuando el desgaste llega demasiado lejos, ese tejido se infecta o se necrosa. Ahí es cuando aparece el dolor, y también cuando un empaste convencional deja de ser una opción.
Las señales son bastante reconocibles. Dolor intenso y espontáneo, que suele empeorar por la noche. Sensibilidad prolongada al calor o al frío que no cede al retirar el estímulo. Molestia al morder, inflamación de la encía o la aparición de un flemón. Ante cualquiera de ellas conviene acudir cuanto antes, porque el proceso no revierte por sí solo.
Y ese es el punto importante: el dolor puede remitir unos días y volver con más fuerza, lo que hace pensar que se ha resuelto. En realidad significa que el nervio ha terminado de morir, pero la infección sigue avanzando hacia el hueso que rodea la raíz. Esperar solo complica el tratamiento.
Si te duele, no esperes a que se pase.
Ventajas de hacerte la endodoncia en Sant Mateu a tiempo
Lo que ganas frente a extraer la pieza
El objetivo del tratamiento es sencillo de explicar: retirar el tejido dañado, limpiar y sellar los conductos, y conservar el diente en boca cumpliendo su función. Estos son los cuatro beneficios principales.
Conservas tu diente natural
Es la alternativa directa a la extracción, y ningún sustituto artificial funciona igual que una pieza propia bien tratada. Además te ahorras todo el proceso posterior de implante o prótesis, considerablemente más largo y más costoso.
El dolor desaparece de raíz
Se elimina el tejido infectado que lo estaba provocando, así que el alivio llega en la misma sesión y es definitivo. No se trata de calmar el síntoma, sino de retirar la causa.
Frenas la infección
Se impide que el proceso se extienda hacia el hueso o derive en un absceso, que es el escenario en el que el tratamiento se complica de verdad y en el que a veces ya no hay pieza que salvar.
Recuperas la función masticatoria
Tras la reconstrucción posterior, el diente vuelve a repartir las fuerzas al morder y deja de sobrecargar a las piezas vecinas, que es lo que ocurre cuando se pierde una y el resto compensa.
Pide tu cita y valoramos el estado de tu pieza antes de que la infección avance.
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